27 de diciembre de 2005

no exagero nada

escribi una buena nota de ayuda, una que explicase mi situación, mi posición, mi estado. Cogí la mejor de mis palomas mensajeras y anille el auxilio a su pata. Lo hize solo por precaución. Por que tenia la sensación de que estaba cayendo en una tela de araña urdida con cierta alevosia, aunque realmente no sabia nada. En todo caso no me iban a pillar. No a mi. Yo llevaba las espaldas cubiertas. La paloma se acomodo en mi hombro y recorrimos una vez más aquel camino en espiral que conducia inexorablemente hasta tu casa. llegue como he llegado mil veces, me atraistes zalamera, contoneandonos con los movimientos ya aprendidos de tu cuerpo y por alguna razón quise escapar. Di el orden preciso a la paloma mensajera, pero no se movio. solo entonces comprendi que todo estaba perdido. o que todo estaba bien. o que me quedaria aquí, con tigo, el resto de mi vida. Lo comprendi por que las palomas mensajeras siempre vueven a casa. siempre. a no ser que ya esten en casa.

19 de diciembre de 2005

Silenci

El Silenci, últimament està poc valorat. Sembla que tothom es creu amb la llibertat de robar-nos el Silenci quan i on vulgui. Els sorolls dels cotxes, motos, autobusos pel carrer; les musiquetes horribles dels mòbils; les converses cridaneres al tren; aquell experiment mutant que és el Canalmetro...
Potser és que som pocs que valorem això, el Silenci. Encara que des del meu punt de vista és un patrimoni de tots. No ho entenc, ningú té la necessitat de la calma que produeixen uns moments de Silenci??? O potser tenim la necessitat de crear sorolls constantment per no haver de sentir les veus interiors que són tan emprenyadores...
Silenci, Silenci, Silenci... Només vull sentir això, Silenci! Hi ha frases tan boniques que ens parlen del silenci: "El Silenci també és una opinió a vegades...". O endevinalles: "Si m'anomenes desapareixo". I quan en una conversa en grup de cop es produeix el Silenci, algú diu: "Ha passat un àngel". Un àngel!!, quin símbol de tranquil·litat, bondat, calma, salvació...
Potser d'aquí a uns anys s'hauran de crear zones de Silenci com ara es creen zones per a fumadors. Llocs tancats, insonoritzats per a poder gaudir d'aquest bé tan escàs. Ni crits, ni músiques de mòbils, ni pitades de cotxe... Només Silenci

12 de diciembre de 2005

otro cuentito

(otro ejercició rescatado de portaviones y tomates)

Teniamos más agua encima nuestro que debajo, y eso que estabamos en un
portaviones flotando en medio del oceano pacifico. Llevava ya siete
dias diluviando, los chicos estavan nerviosos. Cuando no se puede
salir de maniobras se come más, se juega más y se pelea más. El
capitan me confeso que la situacion era insostenible, y yo sabia que
casi no quedaban viveres.
No paro de llover, pero ha veces no hace falta solucionar todos los
problemas. Cuando nos enteramos que el "estrella lejana", barco
insignia de la flota militar de mercancias, estaba aqui cerca, supe
que: Uno; nosotros estavamos muy lejos, y Dos; que llevaban
comida fresca. EL capitan me confeso que la situacion estava salvada,
teniamos alimento y lo que más necesitavamos, una distracción.
Una vez acoplados los barcos el decargo fue epico. El navio tan solo
llevaba tomates, al menos eran tres toneladas de tomates que empezamos
a descargar bajo una lluvia torrencial. A mike se le cayo una caja.
Peter lanzo un tomatazo a John y los dos siguientes salieron en
dirección a mi. La testosterona acumulada durante una semana hizo el
resto y la batalla se prolongo entre risas y gritos hasta el
anochecer. Jamas habia visto correr tanto a los soldados, empapados de
rojo pasion, por la pista principal. El capitan tuvo que confesarme que
el tambien habia estado rebolcando a los pilotos por la pista
atomatada.
Dejo de llover. llego la noche y una chicha calma, la cubierta era un
espectaculo de gente dormida lamiendose la mejilla con sabor
acido-dulzon. nadie estaba donde habia de estar y entonces vimos el
submarino enemigo. Debia llevar allí un buen rato, sino no, no lo
habriamos detectado, pues el radar hacia tiempo que tan solo detectava
tres pepitas de tomate. solo yo y Ryan lo sabiamos. No hacia falta
hacer nada, estabamos a su merced, nos podian atomatar cuando
quisieran. Solo se lo comunicamos al capitan, que tuvo que confesar
que teniamos una flor en el culo, por que los japos, al ver una
cubierta de cuerpos pringosos y aviones atomatados debieron pensar ...
nose... algo debieron pensar para dar media vuelta y huir como si
tuvieramos tomatosis. Desde aqui, me permito confesar por escrito que desde
entonces, el miedo sabe a tomate.

29 de noviembre de 2005

Tu gato (o mi confesión)

Así que fue eso. Tan simple, tan prosaico, tan y tan vulgar. Eso. Sin más razones que aquella nadería. Que se iba. Que me dejaba de una vez por todas. Sin más motivo que aquel estúpido felino de ojos verdes satánicos. Que lo nuestro había acabado. Que matar a su gato fue una monstruosidad por mi parte. Que...
En fin, no sé de qué me extraño. Siempre fue así de maniático en el cuidado de sus pertenencias. Sus libros impecablemente alineados en la estantería. Su ropa clasificada por colores, por texturas, sus calcetines plegados bajo protocolo. Se ponía como una furia si alguien desbarataba su orden personal, si faltaba su cepillo de dientes, si alguien había tomado prestada su radio-despertador. Y aquel maldito gato, para colmo, era la niña de sus ojos.
Yo, la verdad, nunca pude soportarlo. Para mí siempre fue una sombra siniestra que acechaba malignamente nuestra relación. La marca de sus uñas en la camiseta que le regalé. Aquellas zapatillas que tejí para él, destrozadas por sus finos y crueles colmillos. Y esos luceros encendidos en la noche, clavados en mis pupilas cuando él y yo hacíamos el amor.

La idea de deshacerme de su mascota surgió pronto en mi mente, casi al principio de nuestra relación. Primero como un juego, nada más. Poco a poco, fue afirmándose en mi interior. Al cabo de unos meses estaba decidida.
Más difícil fue idear el método. Habría de ser algo limpio, discreto, pero a la vez esmerado, sutil, algo brillante.
Fue un día, casi por casualidad, cuando hallé la manera. Por aquella época solía asistir a todo tipo de actos culturales. Esa tarde, en una soporífera conferencia sobre la literatura del romanticismo y no sé qué majaderías, cuando me debatía entre el sueño y aquel aburridísimo lector que nos torturaba con Bécquer a pleno pulmón y mi pupila en tu pupila azul, apareció el plan en mi cabeza. No sé, quizá lo soñé. Quizá sus maquinales palabras rozaron mi inspiración. Consumí el tiempo que restaba de conferencia en hilvanar mi idea. Poesía eres tú y cada detalle de mi venganza cobrando forma. Mi estrategia era perfecta. Casi perfecta.

Aquella misma noche, comencé su ejecución, lenta, cruel, la venganza perfecta.
Cuando él salió a hacer footing, como cada día, me arrimé al gato. Lo atraje con zalamerías, con carantoñas, no había manera, con un pedazo de jamón finalmente. Creo que al principio recelaba de mí. Lo tomé entre mis brazos, lo acuné en mi regazo. Cuando su ronroneo mecánico invadió todo el salón, cuando su vulnerabilidad era máxima, entonces comencé mi ataque.
Suave, tierna, casi sensualmente, susurré, con mis labios en sus pérfidas orejas puntiagudas, mil historias inventadas al momento. Aventuras de valientes gatos que acaban con jaurías enteras de perros, platos humeantes, suculentos ratones, repipis mininas maullando coquetamente...
No tardaron en revelarse los efectos. Aquel infeliz se dejaba seducir por el arrullo de mi voz en sus oídos, caía lentamente dormido, su cuerpo comenzaba a vibrar al compás de mis aventuras. Se escapaban de sus fauces de felino potentes rugidos cuando mi relato le llevaba a una cacería, ronroneos de placer ante los encantos de mis gatitas imaginarias, secreciones gástricas dedicadas a aquellos manjares de roedor.
¡Mi plan funcionaba! Era tan simple, diría que tan sencillo que podría llamarse genial.

Desde aquella noche, día tras día, semana tras semana, susurré en sus oídos cientos de cuentos, de historias, incluso poemas de gatos, que hacían vibrar su imaginación, que lo estremecían en sueños.

Creo que aquel gato vivió su más feliz época entre mis brazos. Empapado de sudor tras felinas persecuciones policiales, erizado hasta el último pelo tras amores que lo dejaban exhausto, tiritando hasta los huesos de frío y de emoción tras grandes viajes transoceánicos.
Con el tiempo, me fui perfeccionando. Llegó a agradarme toda aquella comedia. En el trabajo, dedicaba gran parte del día a escribir las más apasionantes aventuras que nadie concibió jamás para un gato.
No mantengo una clara noción del paso del tiempo en aquella época. Mi vida se centró de tal modo en mi venganza que no podría decir si pasaron tan sólo unos pocos meses o varios años.
Disfrutaba tanto al verlo sujeto a mis caprichos literarios. Creo que incluso llegué a cogerle cierto cariño a aquel animal. Quizá tan solo simpatía. Alguna forma de apego.
Sin embargo, no me dejé seducir por estos sentimientos. Mi plan, como todo plan, tenía un objetivo que cumplir.
Presentí que se acercaba la fecha. El gato se había convertido en una sombra de mis historias. Apenas comía si no era en sueños, alentado por mis relatos, apenas caminaba si no era en su imaginación, si no era en mi imaginación que le prestaba tan sólo una hora escasa cada día. Esos minutos se convirtieron en su pan y su cama, en sus instintos y en su única razón de existencia.

Planeé el gran día con mucha antelación. Escribí decenas de borradores, que desechaba por demasiado extensos, por demasiado breves, por increíbles, por insulsos, por mezquinos, por morbosos...
Por fin lo tuve entre mis manos. El Relato. La Gran Aventura.
Aquella noche no escatimé mimos, carantoñas, arrumacos, cuando él se fue a su habitual footing y el gato y yo nos quedamos solos, en esta especie de intimidad, de mutua necesidad que habíamos creado. Subió a mis rodillas, zalamero, anhelante.
Con todo lujo de detalles le relaté mansamente la que sería su última gran aventura. No escatimé en efectos visuales, en metáforas tan crudas, en ritmos galopantes de mi voz y cadencias trepidantes.
Le conté....
Cómo una fría noche de invierno tú, gato, subes a mis rodillas, tierno, confiado. Cómo yo, entre susurros seductores te acaricio, intensamente, casi dirías que con fuerza, cómo presiono entre caricias tu frágil garganta, cómo un placer intenso que ahora se mezcla con dolor sube desde la punta de tu rabo por toda tu espina dorsal. Dolor, dolor, cómo te agitas en mi regazo, en vano. La mano que te atenaza presiona cada vez más y más. Cómo se nubla tu mente, cómo pierdes uno a uno todos tus sentidos, cómo finalmente caes rendido, exánime, inerte, sobre mis pies.

Aún hoy, a pesar de los muchos años que han pasado, noto aquel ser blando, desarticulado, sin vida, resbalando hasta mis zapatillas de fieltro, justo en el instante en que yo sellaba con un silencio final mi última gran historia.
Aquella noche él volvió de su diario footing. El gato yacía congestionado en el suelo.
Recuerdo su cara desolada, mis mentiras inocentes.
Lo encontré así, le juré mil veces, cuando llegué del supermercado con mi bolsa de la compra llena de Wiskas.
Asfixia nerviosa, diagnosticó el veterinario, ante su ridícula insistencia en analizar la causa de tan repentina muerte. Por estrés, este tipo de cosas pasan, señor.

Después de este día, la rutina regresó a nuestras vidas. Todo volvió a la normalidad, Nuestra relación andaba unos días arriba, unos días abajo, como lo hacen todas. Trabajábamos, salíamos a pasear, íbamos a la compra. A veces, sólo algunas veces, echaba de menos tantas historias que escribir, sus maullidos coreando mis relatos, su hocico húmedo pidiéndome una más, una sola historia más cada noche.

Todo fue normal hasta el día en que lo encontró. Maldito fallo. El último borrador de la gran historia final, arrugado tras el sofá. Incluso me acusó de cometer con mis propias manos todas aquellas atrocidades. Como una vulgar, como una cualquiera. Como si yo no tuviera clase. Qué ofensa a mi genio.
Y fue entonces cuando se marchó.
Lástima que aquel ridículo error me delatara.
Lástima que se lo tomara tan a pecho. Siempre lo dije: era tan susceptible en lo que a sus cosas se refería...

25 de noviembre de 2005

y tu, como matarias a mi gato? (ejercicio)

...cuando probo los canelones le parecieron algo delicioso y pregunto de
que eran. "estan echos de gato" dije yo. Ella se rio explosiva y me
dijo que era un bromista. Insisti en que yo nunca miento, pero no debi
ser muy convincente por que salto a otro tema, a otro canelon y se
disolvio la conversacion. El gato no volvio a aparecer. Ella lo busco por
toda la casa, pero nunca me prgunto por los canelones. Yo ya habia
confesado una vez asi que no hacia falta volver sobre el tema.

8 de noviembre de 2005

Jugar a esconderse

Se me acelera la respiración, corro como si me persiguiera alguien, pero no, lo mejor es que no me persiguen. Lo mejor no es eso, lo mejor es que lo he pensado, casi he oido pasos y por un fugaz instante me he girado buscando algo, pero o no habia nadie, o eso, o es que euricide ya habia desaparecido. No se cuanto tiempo llevo corriendo pero deberia dar la vuelta. No lo hago. Sigo adelante como cuando era niño y jugaba a perderme para luego encontrar la vuelta a casa . Ahora disfrazado de barba me lanzo camino abajo por el encinar para que nadie sepa que estoy jugando, para encontrar aquella ardilla serendipitica que no buscaba, para convencer al tiempo que soy más importante que él. Salgo del bosque y busco la UAB en el horizonte, no la veo. Vaya, ahí esta!, más a la derecha de lo que preveia. No hay problema, por ignotos prados cruzo hasta el valle, las columnas de la autonoma ya se acercan rutilantes bajo el sol del mediodia, mi estomago ruge orgulloso y me encuentro (ya sea a mi o al camino o a ti, vestida de roble, da igual por que todo es lo mismo) y en este momento soy pleura oxigenando o he-man invocando a greyscoll y lo mejor, esto si es lo mejor, es que nadie me regaña por llevar una hora perdido y puedo entrar al CREAF todo pizpireta con cara de "vosotros no lo sabeis, pero hoy llevo mis calzoncillos de cohetes y eso me confiere poderes especiales" y eso es todo, y eso es mucho..

1 de noviembre de 2005

La batalla de Sant Benet ( o de com Cridapou vencé als serraïns ) ( I )

Cridapou alçà el cap. Sota els seus peus tenia la immensa plana de Sant benet, un enorme extensió de terra on s'havia de decidir el futur de la comunitat. Darrera seu tenia els seus 7000 homes, organitzats en tres batallons, armats fins les dens, amb els ull injectats en sang i preparats per donar la vida pel bé del seu poble, per poder donar un futur als seus fills, un lloc segur on poder viure a les seves dones i un bon lloc on morir per ells mateixos.

Els seguidors de Cridapou no eren una raça guerrera. Cridapou havia conduit al seu poble desde la sabiesa que donen els llibres, la comunicació amb el veí i el respecte als veïns. Tot havia anat bé fins que van apareixer els serraïns. Aquella gent no entenia de cultura, ni de respecte. Només es podia veure l'odi i el desig en els seus ulls. Cridapou havia intentat parlamentar amb ells fins que va veure que no podia aconseguir res, només dones violades, nens maltractats i homes morts i torturats.

Finalment Cridapou va sentir una veu interior que el va fer decidir-se a lluitar. Durant dos anys van construir muralles al voltant de la seva ciutat, es va organitzar un exèrcit i, amb l'ajuda d'un serraí convers, van entrenar durament per poder fer front a l'enemic. Cridapou es va erigir com un gran general i no va dubtar en guiar als seus homes en la guerra contra els serraïns. Poc a poc van poder parar les seves escomeses fins que va arribar el dia d'avui, quan es lliuraria la batalla definitiva.

L'enemic tenia por. El que creia que seria una guerra ràpida s'havia convertit en una lluita de més de dos anys. Estava debilitat i cansat. Tenien encara un gran exèrcit però. Lluitarien fins la mort en la seva última esperança de conquerir els territoris del gran Cridapou. Cridarien, mossegarien, pegarien, matarien fins l'últim alè de vida per derrotar a aquell home que els havia estat humiliant els ultims anys. Ells que eren els mestres de la guerra, s'havien vist superats una i una altra vegada per la inteligència de Cridapou i això no ho podien permetre. Avui Cridapou cridaria per últim cop.

Cridapou estava nerviós. Tenia menys homes que l'enemic, estaven cansats i es presumia una batalla llarga i tediosa. Allò no podia sortir bé. Per això havia decidit enviar dos emisaris a buscar ajuda als dos caps de les comunitats veïnes: Llançalapedra i Aixafamerda. Mai s'havien portat bé però allò era un qüestió que importava a tots. Si no es frenava als serraïns, tota la zona cauria als seus peus, i l'última oportunitat per frenar-los era avui.

Havia enviat als emisaris ja feia més d'una setmana. Haurien d'estar aqui fa dies i encara no en sabien res d'ells. Allò estava preocupant a Cridapou. Cridapou es girà cap als seus homes i digué:

"Fa dos anys vam empendre una lluita contra el destí i contra la lògica. Els astres deien que no ho aconseguiriem. Els sabis dèien que ho deixéssim córrer. Les nostres dones dèien que no ens volien veure morir. Els nostres veïns ens giràren l'esquena. Però nosaltres no vam fer cas de tot això i ho vam intentar. Amb ganes de continuar sent lliures. Amb ganes de lluitar pel que és nostre. Amb ganes de brindar als nostres fills un futur prometedor. Amb ganes de donar a les nostres dones un lloc tranquil on viure. Molts amics han caigut en l'intent. Però avui estem aqui nosaltres, encarregats de salvar l'honor de la nostra comunitat. Està a les nostres mans fer-nos el futur que volguem. Ho deixarem escapar? Deixarem que aquests bàrbars ens treguin el que és nostre? Deixarem que la foscor s'apoderi de les nostres terres? LLuitem!! Lluitem per la nostra vida!! PER CRIDAPOOOOOOOU!!!!!!!!"

PER CRIDAPOOOOOOOOOOOOOU

I mentre el crit ressonava per tota la vall, cridapou es va llançar cap als seus enemics, l'espasa en una mà i l'escut en l'altra.

28 de octubre de 2005

Dejar que ocurra

Por fin habia vuelto jordi vestido de willy fox, y un modesto comite de bienvenida formado por mi mismo y lluismo, el hombre de hielo, fue ha recibirlo al local. El tercer mosquetero del piso se añade a las 7 y preferimos no preguntar si se esta saltando alguna clase. Movemos el campo base al bar tomas y resulta que lucy esta por BCN, viene, se va. Llega Eli, esta sí, haciendo campana deliberadamente, y aunque habia de estar 5 minutos, se queda una hora. Llamamos a marc, que solo oler a bravas ya se pone en camino todo bravo y alguien debio avisar a marta, que amanecio por la puerta. Albert macau subio en bici en un acto heroico despues de su clase de ingles y vicenç entro ya arrastrandose por el suelo despues de su partido de futbol... y aunque no estabamos todos, por un momento se cruzaban miradas, planes de escalada, clases de saxofon, ciencia abstracta, canciones del dia, trabajos y sueldos, bicis a cuestas y se podia decir que todo fluia... y solo habias de dejar que ocurra...

18 de octubre de 2005

la biblia alpinista

(heregia en 5 actos)
a albert i jordi, portadores del viento que sopla en mi corazon



Genesis

Al principio dios creo el cielo y la tierra. La tierra era soledad y caos, y las tinieblas cubrían el abismo, el espiritu ocioso de Dios aleteaba sobre las aguas. Dios dijo "haya luz", y hubo luz. Vio Dios que la luz era buena y la separo de la tinieblas, e hizo las caras sur para escalar en verano y las norte para hacer hielo en hinvierno. Dios esculpio con palabras la cara norte de las jorases, el cervino y los himalayas, Dios hizo el montsec i el gran capitan y vio que aquello era realmente bueno. Lo poblo de fisuras y plantas, y vio que las sabinas eran buenas, puso estrellas en el firmamento para hacer de guia, y antes de descansar creo al hombre, lo creo con escamas adherentes un unos pies callosos, con piel impermeable y caliente que le progia del frio y con una fuerza y agilidad en perfecto equilibrio, y de su piolet izquierdo le hizo una compañera, la mujer, para que escalaran juntos por el paraiso.

Expulsion del paraiso

Estaba adan escalando tranquilamente en solitario en la cara norte de montserrat cuando de repente se encontro a eva, taladro en mano colgada en mitad de pared i le dijo...
-Venga adan...por que subir autoprotegiendose desde abajo cuando puedes abrir la via desde arriva con parabolts...
Adan anonadado y lleno de estupor argumento con ella...
-Si Dios hubiera querido esto, hubiese plagado las paredes de parabolts, no?
Pero eva lo amenazo con no hacer més la postura de la serpiente, ni comerle más la manzana sino equipaba alguna cosa con ella.

El tiempo paso y estaba adan tranquilamente abriendo "Acción directa" a vista con los parabolts del amor cuando aparecio eva y le dijo...
-no te cuesta mucho este paso? no crees que este monodedo es demasiado duro?
-bueno, no se Eva, si "saco", pues ya lo volvere a intentar... no?
Y ella zalamera le dijo...
-Cogete a esta chapa, venga, haz un A0 , venga, si no pasara nada... aqui traigo unos estribos...
Y adan cedio, por que lo de la manzana le perdia...

Y Dios, triste y decepcionado por ver como se perdia el espirutu alpinismo y hasta las mismas vias friky-deportivas despojo a los humanos del paraiso diciendo.

"A partir de ahora os sudaran las manos en verano, habreis de usar pies de gatos para hacer más de V grado, la nieve os mojara y el hielo helara vuestros dedos menyiques, abrireis las vias con dolor y resumieno...que os den "polculo""

Las tablas de la ley UIAA

Y moises, despues de estar escalando una temporada en la patagonia volvio y dijo..."he estado hablando con dios y me ha dicho que era ED+" ...y la gente dijo ..."que?"...y moises les enseño la graduación UIAA, aunque nadie nunca llego a ponerse de acuerdo en si el esperon de los elfos era IV o V.

Jesus, milagros y buenas obras

Estaba Jesus paseando por el Siula Grande cuando se encontro con Joe Simpson* molido a palos en una grieta..., y le dijo "Eh, tio! ...levantate y anda" y se quedo flipando cuando lo vio caminar hasta el campo base.
(*nota del autor: el mismo joe simpson que salia en lo de cain y abel)

En otra ocasión estaban a punto de lapidar a una mujer por haber (re)equipado sin querer una via de Armand Ballart , cuando intervino en su favor y dijo... " acaso alguien no ha querido mil veces poder repetir alguna via sin pasar miedo, ni tener que pitonar cada 3 metros?... a demás, no hay pocas escaladoras y ésta esta especialmente de buen ver? ... yo en vez de lapidarla... " etc...

Jesus fue invitado a una escalada en canaan y a medio largo su compañero de coordada ya habia puesto todos los tascones, y estaba empezando a sufrir y le dijo
- Jesusito de mi vida, tu eres escalador como yo...no puedes hacer algo?
y jesus transformo unos pitones viejos en friends yi aliens y se los paso...

Apocalipsis

Y vendra una horda de Alex Hubers y abriran todo lo que queda a vista y en libre, y ya no quedara nada por abrir, e instalaran un parque de atracciones en Boi On Ice, y habra que reservar para poder hacer la CADE en terradets, y el agua no congelara hasta los -20º y descubriran que los camalots tienen un defecto de fabricación ...y despertaremos de la pesadilla a las 4 de la mañana, y nos pondremos las botas duras y saldremos de la tienda y una luna perfecta seguira iluminando la cara norte del Taillon, y sabremos que todo era una pesadilla y que seguimos en el paraiso.

14 de octubre de 2005

waterpolo

Va sopar sol. Els seus dos amics havien de sopar a casa i ell va deicidir quedar-se al bar a menjar un plat combinat. No em dona temps d'arribar a casa, fer-me el sopar i tornar a marxar. A part, el partit és aqui al costat, va pensar. Va sopar amb la rapidesa habitual amb què menja i va llegir una estona. El llibre aquest en anglès està entretingut, però costa això de llegir en la llengua de Shackespeare.

A fora plovia. Com tot el dia, com ahir. La natura de tant en quant ens recorda que està aqui, vigilant-nos, i que quan vulgui ens pot donar pel cul. Últimament deu estar mosquejada perquè cada cop fa demostracions d'aquestes més sovint. Ara només falta que les faci en llocs on la gent que hi visqui no hagi de patir per subsistir i això serà fantàstic. Perquè les coses, quan passen al tercer món sembla que no passin, que sigui un conte, que sigui una sèrie que veiem per la tele, de lluny, que pensem "pobre gent, mira tot el que els hi passa", però que en el fons ens és igual que passi o no, mentre no ens toqui a nosaltres.

- Hola Marc.
- Hola Vicenç.
- No hi ha partit oi?
- Si home si.
- Però què dius? Que no veus com plou?
- Aqui a casa casi no plou, i he trucat i m'han dit que si que es juga.
- Va tio, no em timis.
- Que t'ho dic en sèrio. Diuen que plou intermitentment i que es pot jugar.
- Cagunlaputa. Tio que plou molt!
- Va, treu-te el pijama i puja cap aqui!

Puja cap allà. Plou. Va per la ronda del mig. És ilegal però li és igual. Plou. Arriba al camp. Plou. De moment son quatre.

- Bona nit
- Bona nit
- Es juga avui?
- No home no. El camp està fatal.
- graregklññ erqeñlkeq qeñkj qerñjk....